<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>economía Archives | Marta Martínez Arellano</title>
	<atom:link href="https://mmarellano.com/tag/econom%C3%ADa/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://mmarellano.com/tag/economía/</link>
	<description>Mentoría en Comunicación y Comercialización</description>
	<lastBuildDate>Thu, 26 Mar 2020 11:04:06 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://mmarellano.com/wp-content/uploads/2019/09/Logo-MMArellano-300x247-150x150.png</url>
	<title>economía Archives | Marta Martínez Arellano</title>
	<link>https://mmarellano.com/tag/economía/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Davos y lo femenino</title>
		<link>https://mmarellano.com/davos-y-lo-femenino/</link>
					<comments>https://mmarellano.com/davos-y-lo-femenino/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marta Martínez Arellano]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 24 Jan 2018 10:33:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Blog En Femenino]]></category>
		<category><![CDATA[Desarrollo personal y profesional]]></category>
		<category><![CDATA[Davos]]></category>
		<category><![CDATA[economía]]></category>
		<category><![CDATA[En Femenino]]></category>
		<category><![CDATA[femenino]]></category>
		<category><![CDATA[Lagarde]]></category>
		<category><![CDATA[Marta Martinez Arellano]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://mmarellano.com/?p=2925</guid>

					<description><![CDATA[Jung, habita en todos porque, al margen de su género, hay una parte femenina y una masculina en cada ser humano. Lo femenino se vincula a hormonas y también a elementos históricos, sociales y culturales que pueden ser absorbidos por nuestros compañeros varones. Lo femenino,...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><![CDATA[El Foro Económico mundial inicia en Davos su primera edición dirigida por mujeres. Un foro que pretende abordar los problemas globales -las crecientes brechas económicas, sociales, generacionales, de género…- desde una visión más inclusiva.
Tengo para mí que es una buena noticia que se aporte una visión femenina a todos estos aspectos. Para mí sin embargo lo femenino y su visión no es patrimonio exclusivo de las mujeres. Sino más bien, como ya decía <a href="http://www.adepac.org/inicio/lo-femenino-y-lo-masculino-en-la-psicologia-de-carl-gustav-jung/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Jung</a>, habita en todos porque, al margen de su género, hay una parte femenina y una masculina en cada ser humano.
Lo femenino se vincula a hormonas y también a elementos históricos, sociales y culturales que pueden ser absorbidos por nuestros compañeros varones.
Lo femenino, se condensa en una combinación específica de valores, en una visión distinta de la realidad, sus retos y necesidades. Según los estudios que he conseguido recabar, varones y mujeres señalamos los mismos valores, pero en orden diferente.
Mientras lo masculino está más orientado a la acción, al resultado, al individualismo…, lo femenino se orienta a la gestación, al proceso, a que las cosas se hagan. Definimos de forma diferente el éxito. Valoramos de manera distinta el liderazgo.
Si desde una perspectiva masculina un éxito es un balance boyante, desde una perspectiva femenina a ese balance le faltarán dimensiones: su impacto en el entorno, si ha exigido o no la deslocalización, si el equipo está emocionalmente satisfecho…
El liderazgo definido desde lo masculino nos habla de conseguir cosas juntos siguiendo a alguien carismático. Mientras el liderazgo desde lo femenino apela más a la unión, a sacar de cada miembro lo mejor de sí mismo para aportar al grupo.
Es por ello que considero una buena noticia que este foro sea liderado por mujeres, a quienes en principio les adscribo una visión más “femenina”, una aproximación más inclusiva, amorosa y cuidadosa sobre los temas a abordar.
Durante muchos años se ha trabajado mucho y bien en los aspectos formales de la participación de la mujer, en generar normas y marcos que nos permitan ser “iguales a los varones”. Nosotras aprendimos a abrazar la forma de hacer de lo masculino queriendo ser “iguales”.
Yo creo que ha llegado el momento de abandonar esa pelea, dejar que ese camino siga su curso. Creo que es momento de ir más allá y reivindicar la esencia de lo femenino en todos los aspectos de la economía y la empresa. Reivindicar la manera de hacer las cosas desde lo femenino, permitiendo que nuestra particular manera de hacer, los conceptos de éxito o liderazgo de nuestro lado más femenino prevalezcan en nuestra planificación, en nuestras actuaciones y en la valoración de sus resultados.
Me apena que <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Christine_Lagarde" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Mme Lagarde</a> afirme, como <a href="http://www.dw.com/es/presidido-por-mujeres-comenz%C3%B3-el-foro-econ%C3%B3mico-de-davos/a-42270250" target="_blank" rel="noopener noreferrer">declaración de intenciones </a>que “quiere poder demostrar colectivamente que incluso sin testosterona podemos producir energía positiva y constructiva para encontrar soluciones”.
La naturaleza nos demuestra que para que exista vida deben unirse el principio masculino con el femenino. Sólo así, fundiéndose, surge, se gesta y se produce vida, abundancia.
Creo que colocarnos como damas en el palo del gallinero reservado al gallo morón y cacarear como él, reduce a un mero esperpento lo que podría ser una verdadera revolución.
Yo, consciente de que sólo el 21 % de los asistentes a Davos son mujeres, celebro que hayan permitido a esa minoría tomar las riendas. Y trabajo cada día para que “tomar las riendas” no signifique cacarear pavoneándonos del cambio de hormona, sino empezar a trabajar para permitir esa fusión de hormonas que produzca vida y abundancia.
Cada día en mi trabajo insto al principio <a href="http://mmarellano.com/en-femenino/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">femenino </a>que habita en hombres y mujeres a tomar las riendas de su quehacer profesional, para dar cabida en cada uno de nuestros puestos de trabajo a esa visión inclusiva, amorosa, que ansía un éxito respetuoso con uno mismo y con nuestro entorno. Ese impulso que combina la acción de la testosterona con la empatía y la intuición de nuestra tan necesaria progesterona.
Porque en realidad, aunque Davos está muy bien y es una buena noticia que les “permitan” a las mujeres por una vez en 48 años dirigirlo desde lo femenino, esta conquista de hacer las cosas con los dos «principios activos» (el masculino y el femenino) nos pertenece a todos.
Más allá de las fotos de los grandes líderes, para mí se trata aprender a liderar cada uno desde nuestra personal combinación de lo femenino para crear un nuevo entorno económico y social. Pero no en Davos, sino aquí mismo, allí donde te encuentres.
<img decoding="async" class="size-thumbnail wp-image-2487 alignleft" src="http://mmarellano.com/wp-content/uploads/2020/03/pie-de-articulos-2-150x150.png" alt="" width="150" height="150" />
&nbsp;
&nbsp;
<strong>Marta Martínez Arellano</strong>
<em>Desarrollo de Personas y Organizaciones</em>]]&gt;    	</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://mmarellano.com/davos-y-lo-femenino/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Tejiendo Ciudadanía</title>
		<link>https://mmarellano.com/tejiendo-ciudadan%c3%ada/</link>
					<comments>https://mmarellano.com/tejiendo-ciudadan%c3%ada/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marta Martínez Arellano]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 31 Oct 2013 09:06:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Desarrollo de empresas]]></category>
		<category><![CDATA[desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[desarrollo de negocio]]></category>
		<category><![CDATA[desarrollo empresarial]]></category>
		<category><![CDATA[Desarrollo personal]]></category>
		<category><![CDATA[economía]]></category>
		<category><![CDATA[emprendimiento]]></category>
		<category><![CDATA[mujeres]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://mmarellano.com/?p=332</guid>

					<description><![CDATA[Amelia Valcárcel, en la que se exploraron los orígenes de la ciudadanía, el reciente reconocimiento de la condición de ciudadana para la mujer y el escenario actual en el marco de la globalización. Dos horas intensas e interesantes que desde mi perspectiva explican a la...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><![CDATA[Interesante charla de ayer en Burlada de la mano de <em><a href="http://ameliavalcarcel.es/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Amelia Valcárcel</a></em>, en la que se exploraron los orígenes de la ciudadanía, el reciente reconocimiento de la condición de ciudadana para la mujer y el escenario actual en el marco de la globalización.
Dos horas intensas e interesantes que desde mi perspectiva explican a la perfección el lugar de donde venimos. Nuestra democracia procede de la antigua Grecia, donde ésta se anclaba en una meritocracia selectiva. Un procedimiento que, a la vista del panorama, a veces puede generar nostalgia, no por el hecho de que fuera un porcentaje pequeño de la población la considerada ciudadana por nacimiento y luego por fortuna, sino por el privilegio de escoger (o sortear) entre un puñado de meritócratas, individuos con mérito, los puestos de poder.
La historia es necesaria. Conocerla nos explica, nos da muchas pistas acerca de los recursos de los que disponemos, pero sobre todo nos permite medir el avance. Nos permite ser conscientes de que este régimen del que disfrutamos en esta <strong>nuestra privilegiada porción de la tierra</strong>, no deja de ser una “demo” –versión gratuita de software- de un intento perfectible de “cracia” (de krátos = gobierno).
La actual situación mundial, en la que las principales economías del mundo no son países, sino en muchos casos empresas; en la que contemplamos cómo los regímenes más poderosos no son precisamente igualitarios, democráticos o humanistas, nos ofrece un escenario que, lejos de ser desolador como pareció ayer esbozarse, es retador desde la perspectiva de una activista irredenta -como yo- de lo que mi amigo Iosu llamaría #optitud.
El Dalai Lama ha afirmado en varias ocasiones que el futuro del mundo está en la revolución de las mujeres occidentales, y yo coincido más con su visión.
Partimos en España de un histórico que tan sólo hace menos de un siglo nos ha concedido la “plenitud” de derechos civiles. En 1967 las mujeres no podían tener cuenta corriente. En mi primera entrevista de trabajo me preguntaron si pensaba tener hijos o hacer carrera. En la última para acceder a un trabajo por cuenta ajena, me convocaron con mi pareja para explicarle <em>a él</em> las responsabilidades de mi puesto y conseguir <em>su</em> compromiso de que yo no faltara a ellas…
<strong>Yo no quiero ser igual a los hombres</strong>. No aspiro a la igualdad. Estoy feliz con mi condición de fémina y considero que la igualdad sería aburridísima. Creo que <strong>la visión en femenino del mundo</strong>, la vida, la economía y la empresa es <strong>no sólo imprescindible, sino urgente</strong>.
Desde mi experiencia de la globalización, lo que fue cierto en las guerras médicas –aquellas en las que los Griegos buscaban decapitar al imperio persa- es cierto hoy, ya que descabezar países o economías lideradas por el mero beneficio económico, tan sólo será posible desde <strong>una consciencia ciudadana de valores plurales</strong> más allá de la codicia.
El proceso es, evidentemente, más lento, pero igualmente imparable. El <strong>100 % de las empresas “que se hacen querer” obtiene en un plazo de 5 años el doble de beneficios</strong> que las tradicionales empresas jerárquicas, sencillamente contemplando a sus trabajadores como personas llenas de talento y <strong>fijándose en las personas, los valores y el Propósito</strong>. Su inserción e impacto social se multiplica por 100 en ese mismo periodo y se reduce enormemente sus potenciales impactos negativos en su entorno. (Véase <em><a href="http://www.slideshare.net/PhilClothier/raj-sisodia-conscious-capitalism-at-barrett-ctt-2012-conference-south-africa" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Conscious Capitalism, Raj Sishodia</a></em> 2012).
Las mujeres en su actividad cotidiana, despliegan unos valores y un quehacer diferente al del hombre. <strong>El emprendimiento femenino</strong> suele tener menor impacto económico en las grandes cifras, con menor endeudamiento y cifras más modestas, pero recurrentes y con mayor impacto en su entorno, sosteniendo la familia incluso desde la economía sumergida, o con negocios más anclados en las necesidades reales de su entorno cercano, <strong>negocios menos “deslocalizables”</strong>, más atentos al equipo, a complementar sabia y organizadamente el talento.
Las mujeres, estadísticamente, cuando nos ponemos a emprender buscamos la cercanía, completar nuestro saber –en el que nos han enseñado a desconfiar- con el saber de otros, tenemos menores reparos a la hora de pedir opinión o consejo, tenemos en cuenta el sentir y estar de quienes nos acompañan, y el impacto de nuestro negocio en nuestro entorno.
Esta visión emocional, profunda, arraigada en el “domus”, el hogar donde originalmente se confinaba a la mujer, sigue prevaleciendo en gran parte de los emprendimientos femeninos. Se ha demostrado en muchas ocasiones y son muchas las estadísticas que confirman que esta visión de la economía si bien es más lenta en su germen y desarrollo permite, como al bambú, desarrollar un sólido entramado local.
<strong>Este es el momento más adecuado</strong> para seguir cultivando esta pequeña revolución desde lo más hondo de lo femenino. Básicamente <strong>porque no tenemos otro</strong>… Y tal vez porque las cifras y estadísticas que tanto gustan a los varones, demuestre que el modelo masculino y patriarcal de hacer sociedad y hacer economía no sólo se pierde más del 50 % del talento mundial a la hora de excluir a las mujeres, sino que nos lleva a ratios imposibles (si todos viviéramos como en Europa o EEUU se necesitarían 5 mundos para satisfacer nuestras necesidades…) y a la depauperación especulativa de nuestros tejidos económicos y productivos.
<strong>Este es el momento más apasionante</strong> para las mujeres: ese puñado de revolucionarias, entre las que se encuentra Amelia Valcárcel, nos han abierto la brecha por la que poco a poco y desde los Valores y la <strong>consciencia de nuestra propia diversidad</strong>, podremos romper el paradigma y avanzar para nosotras y las mujeres de todo el mundo, hacia un nuevo esquema económico, empresarial, social y de valores.
Táchenme de ilusa, y búsquenme peleando por ello.
<img decoding="async" class="wp-image-69 alignleft" alt="martamartinezarellano" src="http://mmarellano.com/wp-content/uploads/2013/10/martamartinezarellano.jpg" width="59" height="94" />
Marta Martínez Transformación Empresarial.
Miembro de la Comunidad Internacional CTT y de CONSCIOUS CAPITALISM(C)]]&gt;    	</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://mmarellano.com/tejiendo-ciudadan%c3%ada/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
