Maltrato y Proceso

Maltrato y Proceso

¿Cree alguien que una persona es tan estúpida como para enamorarse del dolor, del maltrato, del desprecio, la minusvaloración o los golpes? Nadie, Nadie, NADIE se enamora de eso… La agresividad y la violencia se van viniendo, tan callando. [email protected] se enamora del Amor, de alguien grande y poderoso que le protege y le acoge, que le hace sentir rey o reina de su propio reino… [email protected] se enamora del Amor, de alguien delicado y fragante que precisa protección… Y como los niños cuando abrazan con los dedos la tenue cabecita de un pájaro… no controlan el abrazo y lo ahogan sin remedio. Amor y Temor intrínsecamente unidos. ¿Por qué una persona maltratada tiende a acercarse a las personas que maltratan? Forma parte de su vibración energética, de su mirada al mundo, de su olfato para la felicidad, de…. En definitiva, de su forma de posicionarse en el mundo desde una posición concreta. Los seres vivos nos atraemos como los imanes y buscamos vibraciones que nos complementan. De este modo si yo me siento [email protected], buscaré alguien que se sienta poderoso. Es un patrón de comportamiento aprendido. Aproximadamente a los 7 años empezamos a buscar nuestro lugar en “la tribu”, y desde antes se nos ha enseñado en casa y en la calle, mucho acerca de cómo nos acogerá el grupo, y lo que debemos hacer para ser “buenos” y “tener éxito”. El hijo de mi vecina de hace unos años pateaba la espinilla de su madre y la llamaba “puta” mientras ésta la miraba con arrobo materno y disculpaba su comportamiento. Llevamos unos años educando hijos sin límites claros, convirtiéndolos en pequeños déspotas de lo material, desorientados en lo espiritual y los valores. La niña suele escuchar eso de “vamos a ver qué dice…” como si la propia opinión no sirviera de mucho y tuviera que ser validada por una instancia superior. Llevamos siglos educando mujeres -y a veces también hombres- para ser sometidas a la opinión del varón, la sociedad, la moda o el “éxito”. ¿Dónde vas a ir tú tan solita? Es una pregunta que se escucha aquí y en muchos otros lugares del mundo dirigida a mujeres. Todavía educamos mujeres desvalidas no en lo material, sino en lo esencial. Tener éxito supone en nuestros días fluir con un sistema que prima la máscara y el molde antes que la esencia personal. Partimos de la base de que nuestros niños no son esencialmente perfectos, esencialmente necesarios en el lugar en el que se encuentran… sino que tienen que aprender a “ser útiles” y a “hacer cosas”… Y así fracasamos en crear para ellos un entorno de seguridad y reto que les permita crecer en el respeto por uno mismo y por el otro, crecer en el Amor y la gratitud de la propia perfección, y la compasión por aquello que otros no juzgan perfecto…Y así se relacionan entre ellos -nos relacionamos- buscando la “utilidad” del de enfrente… Es este un texto muy breve y tal vez haya simplificado demasiado, vayan a la esencia y abramos el espacio para diálogos más extensos que nos permitan contemplar el proceso y atajar el origen.   martamartinezarellanoMarta Martínez Arellano Persona]]>

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